Además de ARCO otras tres ferias de arte contemporáneo se han celebrado en cinco días en Madrid. Todas son complementarias a ARCO, es evidente que si no lo fueran no se celebrarían al mismo tiempo. JUSTMAD y Art Madrid permiten la presencia de un buen número de galerías españolas, mientras que jäälphoto está especializada en fotografía. Durante las últimas semanas todas las miradas han estado pendientes de analizar la situación del actual mercado, las consecuencias del incremento del IVA, la escasez de presupuesto para adquisiciones de las instituciones españolas y el análisis de un coleccionismo privado que parece no estar consolidado –al menos respecto a otros ámbitos europeos e internacionales.
En el aire quedan todavía algunas cuestiones al margen del éxito de estas ferias satélites que son más económicas para expositores y visitantes, y ofrecen la visibilidad de jóvenes artistas y galerías más pequeñas.
Con esta situación del mercado artístico español habría que preguntarse si hay demanda suficiente para toda esta oferta. Aún es pronto para conocer los resultados y satisfacción de los galeristas, aunque las noticias parecen ser más positivas respecto al pesimismo de los días previos a la apertura. Sí sabemos que museos e instituciones tenían un presupuesto más ajustado para adquisiciones y será de los coleccionistas privados de quienes haya dependido buena parte de las compras.
¿Se puede competir con ARCO? Imposible competir con el gigante. ARCO ha celebrado su 32ª edición. Es una feria más que consolidada que por diferentes factores tiende a la internacionalización –el 60% de las galerías que participaban este año eran extranjeras- lo cual es un reclamo suficiente. Con sus defectos y virtudes es el gran acontecimiento del año. Ni Art Madrid en su octava edición, ni JUSTMAD en su cuarta existirían si ARCO no fuera un reclamo para coleccionistas y artistas, galeristas y profesionales, público especializado o simplemente curioso.
En una entrevista a Javier Duero, director artístico de JUSTMAD, que publicó en su blog Javier Díaz-Guardiola afirma: «No queremos ser una feria cercana a ARCO en términos de concepto o estructura. No somos un mini ARCO. Nos interesa alejarnos para ser más complementarios. No queremos imitarlos ni estar cerca, sino alejarnos, para enfatizar lo que nos complementa»[1]. Nada más lejos de la realidad. Hay determinadas secciones en ambas ferias que coinciden sospechosamente. Una de ellas JUSTBlogger y ARCO Bloggers, este último un encuentro participativo virtual y físico entre blogs y revistas digitales, plataformas de difusión del arte contemporáneo que muestran otros puntos de vista frente al formato tradicional y que entró en funcionamiento hace varios meses. JUST kids y ARCO kids que por segundo año junto a la Fundación Pequeño Deseo dispone un espacio de creación infantil. De igual modo ARCO primero y días después JUSTMAD decidieron publicar en modo de descarga gratuita sus catálogos, iniciativa muy aplaudida. ¿Es esto una mera coincidencia o JUSTMAD se ha dejado llevar por la improvisación mirando de cerca qué se hacía en IFEMA? Creo que tanto la estructura de la feria como su concepto están íntimamente ligados a ARCO como punto de referencia. La organización de JUSTMAD no debería dejarse llevar por la improvisación y la ambigüedad, marcar objetivos realistas y apostar por una línea clara es fundamental para no convertirse en una feria menor.
Este año ARCO no se ha caracterizado por el riesgo, o incluso la polémica. Supongo que con la que está cayendo es mejor asegurar los posibles éxitos que alimentar la expectación mediática. Digamos que salvo por alguna escultura dañada –que siempre produce publicidad gratuita y mucha expectación en el stand- y alguna performer espontánea ha sido una edición bastante light. JUSTMAD que prometía ser una feria distinta, fresca, emergente, tampoco ha resultado nada excepcional. Se ha tratado de hacer polémica con unos perros disecados de un artista brasileño pero ni siquiera esto es una novedad en el arte contemporáneo.
Lo que sí resulta positivo es la intencionalidad por mostrar la obra de artistas jóvenes o no consagrados. Ofrecer espacio y oportunidades por mostrar la obra de artistas o proyectos que no tienen cabida en otros eventos conlleva un riesgo pero también un reclamo para quienes, cansados de lo formal, buscan propuestas más imaginativas. Se han visto obras de artistas muy interesantes, pero nada que se salga de los formatos tradicionales. ¿Dónde estaban las creaciones artísticas actuales como el arte urbano o los lenguajes multimedia? El problema no es la intención o los objetivos, tal vez haya sido el espacio. El “garaje” limita potencialmente la exhibición, las posibilidades de montaje de obras y por supuesto el recorrido. Se me ocurren lugares mucho más underground para celebrar una feria off de arte emergente con aires de bienal. Al final, el formato elegido por JUSTMAD está íntimamente relacionado con las relaciones comerciales, objetivo último de una feria, aunque con algunos aspectos alternativos. La selección de galerías y espacios artísticos ha sido el resultado de un proceso que tiene bastante que ver con los “excluidos” o con aquellos que no pueden permitirse estar en otras ferias.
¿Es el arte emergente una garantía para que el mercado pueda remontar y consolidar un coleccionismo privado? Primero habría que analizar qué es lo emergente, quiénes son esos artistas y cuándo dejan de serlo. En JUSTMAD hemos visto obra de artistas muy jóvenes y otros artistas de medio recorrido. Sin duda sus carreras aún no están consolidadas pero si han entrado dentro del mercado es probable que sigamos sus trayectorias.
La salida al estancamiento del panorama artístico español no vendrá determinada solo por las tasas de impuestos o las leyes de mecenazgo. Hace falta la creación de redes de intercambio entre agentes y por supuesto el respeto hacia iniciativas colectivas que no tienen una intencionalidad comercial. En JUSTMAD ha habido algo de esto último tratando de convertir la feria en un lugar de encuentro y visibilidad de propuestas. Es posible que gracias a colectivos de artistas y no artistas –no quiero dejar de señalar a Felipamanuela, Un artista en mi sofá o La Trasera, entre otros- y proyectos como JUSTMAD, que seguro continuará desarrollándose, estemos asistiendo a ese cambio de paradigma tan anunciado que supere las dificultades que impone esta crisis que no sólo es económica.
[1] Javier Díez Guardiola, Las bazas de Just Mad 2013, http://javierdiazguardiola.blogspot.com.es/2013/02/las-bazas-de-just-mad-2013.html, 10/02/2013
Etiquetas: ARCO, jáälphoto, JUSTMAD Last modified: 20 febrero, 2013
[…] artículo fue publicado en PAC el 20 de febrero de […]