El pasado miércoles 11 de noviembre se presentó en el CAAC (Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, Sevilla) ‘La tierra es plana’, la primera gran muestra del artista y cineasta John Akomfrah en España. Dicha muestra recoge 5 importantes piezas de Akomfrah que van desde los años 80 hasta 2016. Un montaje para el que el CAAC ha modificado sus espacios, manifestando una puesta en valor de la muestra y la calidad audiovisual de esta. Una exposición que se enmarca, además, bajo la 17 edición del Festival de Cine Europeo de Sevilla.

Para comprender el trabajo de John Akomfrah es indispensable conocer su origen. Akomfrah nace en Accra (Ghana) en 1957, hijo de padres activistas anticolonialistas. Por lo que se puede deducir de la entrevista que concede Akomfrah a Sukhdev Sandhu en 2012 para The Guardian, tras la muerte de su padre y debido al peligro que corría la vida de su madre, se vieron obligados a exiliarse a Gran Bretaña. En 1982 se gradúa en sociología en la Portsmouth Polytechnic (donde en 2014 recibe el ‘doctorado honoris causa’). Ese mismo año funda junto a seis compañeros de la universidad el Black Audio Film Collective, grupo que estuvo activo durante 16 años trabajando en torno a la identidad británica negra y que desde su primer trabajo, ‘Handsworth Songs’ fueron cultivando diferentes galardones. Tras la disolución del grupo, tres de ellos, incluido Komfrah, fundan un nuevo colectivo, Smoking Dogs Film. Más tarde sería director del British Film Institute (2001/2007) o del Film London (2004/2013). Ha colaborado con instituciones como el Massachusetts Institute of Technology, la Brown University, la New York University, la Westminster University, la Princeton University o la University of Toronto. Su obra ha estado presente en el MoMA de Nueva York (2011), el Tate Britain de Londres (2013), en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid (2018) o en la Biennale de Venecia (2015), entre otras tantas. En 2008 fue ordenado Oficial de la Orden del Imperio Británico y en 2017, Comandante de la misma Orden. Ese mismo año recibe el Artes Mundi, uno de los mayores premios a las artes en Reino Unido.

La Tierra es plana’ no es un título casual. Con este enunciado se hace alusión al recorrido de la memoria como relato. En casi todos los casos la memoria tiene un recorrido circular y transversal, manteniéndose en un flujo continuo a través de la historia. Hay, sin embargo, colectivos para los que “la Tierra es plana”, es decir, hay un punto donde su relato, donde su memoria, cae al vacío, en el olvido. Relatos arrancados de un flujo que les impide llegar al presente. En la trayectoria de Akomfrah siempre ha habido una intención de rescate de esas memorias perdidas. Un rescate que no se excede, evitando la apropiación, sino que se encarga de una recuperación: el artista propicia la resurrección de dichos relatos, devolviéndoles una vida propia que les permite generar un nuevo flujo, un nuevo recorrido.

Como la propia comisaria de la exposición, Neus Miró indica, “su acercamiento y tratamiento de la imagen parte y tiene en cuenta todo un cuerpo teórico crítico”. Akomfrah formó parte de la segunda generación de inmigrantes provenientes de las antiguas colonias, una generación que tuvo que reivindicar su propia identidad británica luchando contra una sociedad conservadora y racista. Esto dota al trabajo de Akomfrah de una naturaleza crítica, rehuyendo un carácter puramente documental en sus piezas y llevándolas al terreno de lo reivindicativo, de la denuncia. No obstante, dichas piezas no se circunscriben exclusivamente en un plano personal del artista, sino que, partiendo de ese plano personal, Akomfrah reflexiona sobre la actitud discriminatoria estructural del colonialismo, del racismo, del exilio, de la inmigración o de la diáspora en diferentes lugares de todo el mundo y en diferentes momentos de la historia.

En las cinco piezas que se pueden ver en el CAAC, tres de ellas son a una sola pantalla, una de dos y otra de tres. Fundamentándose en la idea de recuperación y reanimación de relatos olvidados, en ellas se suceden producciones propias y de archivo, dándose entre ambas una relación mucho más poética que narrativa. Así, en ese trabajo de rescate y recuperación, Akomfrah consigue actualizar dichos relatos, contextualizándolos a través de sus producciones pero buscando una ruptura de la literalidad, generando una especie de vacío o apertura que permite su continuidad. Es la forma con la que, Akomfrah, plenamente consciente de que su obra debe tener una vida propia, facilita la emancipación y desarrollo de cada una de sus piezas. En este mismo sentido, podría resultar llamativo que Akomfrah recurra a referencias literarias o musicales occidentales. Esto se argumenta en dos direcciones: por una parte, hacer uso de estas referencias occidentales, favorece la contextualización y la continuidad de dichos relatos en las sociedades occidentales. Por otra parte, con estas referencias se hace alusión a aquella identidad británica que tuvieron que reivindicar los inmigrantes (sobre todo de color) en un momento extremadamente complejo en Gran Bretaña.

Para ir concluyendo esta reseña, habría que mencionar un elemento que se convierte en leitmotiv en la mayoría de trabajos de Akomfrah: el mar. El mar aparece en su espectro más amplio. Como elemento geográfico, como unión y separación entre territorios, como vía de huida y de llegada en los movimientos migratorios y diásporas. El mar como necrópolis donde muchos de estos movimientos se ven frustrados. De este mismo modo aunque en un sentido más metafórico o poético, el mar como flujo, como trayecto en el que los relatos y las memorias viajan, alcanzando otras tierras o bien, naufragando en mitad de alta mar, en un olvido lejano a cualquier civilización, a cualquier sociedad.

Por último, cabría destacar el esfuerzo y despliegue de medios mediante los cuales el CAAC ha apostado por esta exposición. No sólo se ha apostado por una altísima calidad audiovisual para poder disfrutar del trabajo de Akomfrah, si no que han adaptado y modificado la zona monumental del Monasterio de la Cartuja para llevar a cabo un recorrido coherente de la muestra. Además, en estas modificaciones han tenido en cuenta las nuevas condiciones motivadas por el COVID-19, ofreciendo una visita segura.
Artista: John Akomfrah
Fechas: Del 11 de noviembre de 2020 hasta el 14 de marzo de 2021
Lugar: Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC), Sevilla
Muy buen artículo. Claro y bien escrito