La exposición «Bustle» del artista Xavi Carbonell ha sido la primera en abrir el nuevo ciclo de las muestras seleccionadas en la convocatoria “Arte en la Casa Bardín”, llevada a cabo por el Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert.

Xavi Carbonell, natural de Alcoi, se ha formado de manera autodidacta. El trabajo disciplinado que lleva a cabo desde hace más de una década cuando decide apostarlo todo por el sueño artístico americano, le ha llevado a conseguir un reconocimiento entre las galerías y ferias de arte de Nueva York. Su obra, la mayoría sin titular, la agrupa en diferentes propuestas que sí titula y con las que participa en exposiciones individuales y colectivas en museos, galerías y ferias por todo el mundo: Nueva York, Dubai, Amberes, Miami, Santo Domingo o Madrid en su famosa Estampa y Art Madrid. Ha sido premiado en diversos certámenes: Premio Artes Visuales Fundación Arena 2014; XII Premio de Pintura Universidad de Murcia 2012; tres ediciones del Premio Bancaja de Pintura, Escultura y Arte Digital 2009, 2008 y 2006; III Bienal de Grabado Aguafuerte de Valladolid, 2011; I Biennal d’Art d’Alcoi 1996 y Convocatoria de Artes Plásticas 2006 y 2005 de la Diputación de Alicante, entre otros.
Para hablaros de esta exposición, comisariada por Mª José Gadea, nos colamos en una de las actividades en torno a ella: el encuentro entre artista y comisario. Un encuentro que ofrece al público la oportunidad de conocer el trabajo de comisariado y el trabajo del artista de cerca, así como interactuar con ambos y participar directamente en el proyecto.
Mª José Gadea -Xavi Carbonell en sus diferentes series incorpora un objeto de la vida cotidiana en torno al cual gira la composición en la que juega con el fondo y la textura de los diferentes materiales: la tela del soporte, resinas, óleo, etc. En sus primeras obras encontramos la cruz, las tijeras, la silla o la escalera, que es el único objeto que aún conserva y se puede ver en algunas obras de la exposición “Bustle”. Elementos que nos recuerdan a la pintura de Tàpies. La silla vacía, sin ocupante, tiene la simbología en el arte de representar la soledad. ¿Las representas con esa idea o con cuál?
Xavi Carbonell -No, la verdad es que las sillas comencé a pintarlas porque me interesaron como objeto. Luego me di cuenta que era un recurso muy utilizado por los interioristas y abandoné su representación.

Mª José Gadea -¿Has trabajado siempre en solitario?
Xavi Carbonell -Me gusta trabajar en solitario, sin la mirada de nadie, en mi estudio en Alcoi. En Nueva York sí que he pintado rodeado de otros artistas cuando hemos tenido la necesidad de compartir espacio.
Mª José Gadea -¿Con quién harías un proyecto artístico? No me lo he planteado, pero puestos a decir con Cy Twomly (entre risas)
Mª José Gadea -Si hacemos un repaso a su trayectoria podemos comprobar cómo cambia la composición y el color en sus obras. Es capaz de pasar de lienzos ocupados por pintura al completo, como un horror vacui, muy expresionistas a otras obras más sutiles en las que sigue controlando el equilibrio en la obra, pero esta vez solo son necesarios dos objetos y algo de color. Algunas de las series también se pueden agrupar por el casi monocromatismo en ellas, y sugirieren una obra minimal en concepción y poética en contenido. Este último concepto lo podemos ver en las series que habla de sueños o poemas. En Bustle hay un poco de todo esto. Lo mismo nos ofrece un bullicio de manchas y personajes agrupados en el centro dejando el espacio blanco alrededor del lienzo, como ocupa la totalidad del mismo con personajes que han crecido, liberados de la condición formal de la mancha y goteo caído al azar. En tu obra es tan importante el proceso como el resultado final. Explícanos un poco más cómo es tu método de trabajo
Xavi Carbonell -Efectivamente cambio mucho la composición porque cada obra y cada soporte me sugieren unas formas, una manera de distribuirlas y unos colores determinados. Al principio sufro mucho al ponerme delante de un lienzo en blanco, pero cuando ya veo que surge el qué representar he de confesar que me lo paso de cojones, me divierto e incluso me descubro bailando. Voy jugando entre el azar y el goteo controlado.

Mª José Gadea -Utilizas mucho el soporte de papel para tus obras. ¿Realizas un trabajo previo también en papel o anotaciones antes de enfrentarte a un lienzo? No realizo ningún trabajo previo, me enfrento al lienzo directamente y cada uno es como una nueva aventura, un viaje sin retorno. Hay automatismo en tu pintura, pero ¿todo fluye o hay momentos que vives que luego trasladas al lienzo o al papel?, ¿Qué te inspira?
Xavi Carbonell -Nada en particular, un paseo, un viaje, una película, un libro o una canción. Todo se acumula en mi mente y cuando me pongo a pintar fluye, no hay nada determinado, no digo voy a pintar esto y lo hago, sino que comienzo a pintar y va sucediendo. Y esperando que las musas me acompañen!
Mª José Gadea -Tu paleta alegre y brillante de las obras de la exposición es un rasgo que la define. Al principio de tu carreara empleas colores oscuros como el negro, gris, marrones y poco a poco vas incorporando el rojo y el rosa hasta llegar a las salpicaduras de flúor en estas obras. Aunque recuerdo que me has comentado que el color en tu obra no va asociado a ningún estado de ánimo, empleas por ejemplo el negro o el rojo indistintamente a cómo te encuentres. ¿A qué podemos asociar el color en tu obra?
Xavi Carbonell -Como he comentado antes en mi proceso creativo, cada obra me sugiere un color. El negro no va asociado a la tristeza en mí para nada, principalmente porque cuando entro en el estudio a pintar dejo fuera cualquier problema, preocupación o tristeza. Lo mismo ocurre con los rojos o rosas. En Nueva York descubrí el Dianthus Pink, un tipo de rosa que llevo empleando mucho en los últimos años.

Mª José Gadea -En las obras que conforman “Bustle” hay dos influencias claras: el expresionismo abstracto americano y el arte infantil. Casi todos los que hemos escrito sobre tu obra y esta exposición en concreto coincidimos en esto, pero ¿Hay algo más que no se haya dicho de tus obras o que no hayamos sabido encontrar?
Xavi Carbonell -Yo creo que no, que básicamente es eso, pero si hubiera otra cosa, que a lo mejor la hay, no sería yo quien lo dijera, prefiero que el espectador lo descubra o crea haberlo descubierto.
Mª José Gadea -Aparentemente puede parecer que tu pintura y tu éxito hayan surgido de una manera fácil, pero para nada, tus inicios para llegar a encontrar tu sitio en Nueva York no fueron tan fáciles. Relátanos un poco esa experiencia.
Xavi Carbonell -En efecto, mis inicios no fueron nada fáciles. Para mi primer viaje tuve que pedir un préstamo, pagar el alquiler desorbitado de un loft, donde poder pintar y vivir. Recuerdo que me compré una libreta e hice la serie “landscapes de NYC” para poder vender en la calle y sacarme algún dinero e incluso alguna noche la pase en el Central Park. Fueron cinco años de viajes hasta que finalmente preparé mi primer opening que se presentó en el loft que tenía alquilado y fue allí donde encontré al galerista que actualmente me representa en NYC.

Mª José Gadea -Hoy en día todo se nombra, etiqueta, se pone hashtag. En la exposición estuvimos de acuerdo en no poner cartelas. ¿Qué esperas que el espectador descubra en tu obra?
Xavi Carbonell -Quiero que vea mi obra y que les provoque un sentimiento, el que sea, bien alegría o enfado, e incluso dolor pero nunca indiferencia, que les sugiera algo personal sin ningún condicionante alguno.
Mª José Gadea -Seguramente tu estilo haya llevado a más de un comentario sobre que “mi hijo/a puede hacerlo”. De hecho, has comentado que en al año 2014 hubo una reacción así en una exposición y en lugar de tomártelo mal te lo tomaste como una alabanza. Tu objetivo de pintar como un niño se había cumplido. ¿Sigues pensando que lo has conseguido?
Xavi Carbonell -La gente piensa que lo que yo hago lo puede hacer un niño/a o cualquier adulto/a. Yo siempre he dicho que llegar a pintar como un niño/a es muy difícil, no por el hecho de imitar su trazo, que si te lo propones al final lo consigues. Pintar como un niño/a es más, es conseguir abstraerse y volver a esa inocencia infantil que con el tiempo perdemos. Todo iría mejor en el mundo si todos actuáramos desde esa inocencia.
Mª José Gadea -La gente quizá se pregunte por ese gusto de pintar de dónde viene. ¿Te recuerdas de niño pintando?
Xavi Carbonell -No, mi infancia no fue precisamente para recordar, es probable que por eso quiera recuperar esa infancia que no tuve pintando como un niño.

Mª José Gadea -Mar Romera, maestra, pedagoga y psicopedagoga, especialista en inteligencia emocional en los últimos días ha dicho que para la educación en el siglo XXI es necesario cuerpo, cabeza (capacidades) y corazón. ¿Estás de acuerdo? Y ¿Qué papel puede jugar el artista en la educación?
Xavi Carbonell -Absolutamente. En EEUU la educación artística, se vive de una manera más experimental. Tuve la oportunidad de hacer un taller en una escuela de Nueva York. Allí tienen aulas preparadas para ello, en las que se les está permitido a los/as niño/as manchar y ensuciarse, y sobretodo experimentar, incluso pueden salirse del círculo. Recuerdo el comentario de un niño cuando me puse a pintar con ellos que se giró y les dijo a sus compañeros “Esto es arte de verdad”. Y el caso de un niño con autismo, la profesora me dijo que apenas se comunicaba, pero que en esa clase había sido el más participativo.
Mª José Gadea -Podríamos decir que en Nueva York has encontrado tu sitio. ¿Te planteas la conquista de otra ciudad?
Xavi Carbonell -En Nueva York es verdad que estoy muy a gusto y he encajado muy bien el ámbito artístico. He estado en otras ciudades como Londres y Berlín, que gustándome como ciudades no me han cautivado igual que Nueva York. Sí que me gustaría probar en China.
Aproximarnos a su obra es como adentramos a una calle concurrida, a una fiesta en un loft, a un bullicio, bustle en inglés, que da título a esta exposición. En ella, invita al espectador a explorar sus vivencias en Manhattan y a verlas a través de sus ojos. Son en principio obras sin retorno creadas por el artista que es el único con billete de ida y vuelta en esta aventura. El poder reunir en este trabajo inédito, que de momento no marchará a EEUU, es motivo de orgullo para los que lo hemos hecho posible y una ocasión única para los que se acerquen a disfrutarlo hasta el 27 de febrero en la Casa Bardín.
*Fotografías Claudia Ripoll
Artista: Xavi Carbonell
Comisaria: Mª José Gadea. Historiadora del Arte y Técnico de Museo.
Fechas: Del 16 de Enero al 27 de Febrero de 2018.
Lugar: Casa Bardín, Alicante