Tras un año repleto de actividades conmemorativas por el centenario del nacimiento de Eduardo Chillida, uno de los escultores más emblemáticos y universales del siglo XX, conversamos con su hijo, Luis Chillida, presidente de la Fundación Eduardo Chillida-Pilar Belzunce. En esta entrevista, Luis nos ofrece una visión detallada de lo que ha significado este año de celebraciones y comparte reflexiones personales sobre su padre, brindándonos una perspectiva íntima y enriquecedora. Esto es lo que nos ha contado:

PAC.- ¿Qué balance hace la Fundación de las actividades realizadas durante el centenario de Eduardo Chillida? ¿Se han cumplido los objetivos propuestos?
Luis Chillida.- La respuesta tanto del público como de las instituciones y asociaciones que se han sumado a la conmemoración ha sido increíble. Durante el año se han realizado entre exposiciones, artes escénicas, audiovisuales, conferencias, conciertos musicales y publicaciones más de cincuenta actividades.
Para mí, las exposiciones que se han celebrado en Chillida Leku han sido francamente relevantes. Por un lado, la exposición que inaugura el programa «Universo Maeght» supuso un reencuentro de amigos que se reunían en el entorno de Zabalaga junto a la obra de mi padre. Gracias a la colaboración de la Fundación Maeght de Saint Paul de Vence llegaron las obras de Braque, Calder, Giacometti, Palazuelo, Julio González, Jean Arp, Barbara Hepworth, Tapies, Miró y Chagall. Fue un reencuentro muy emotivo.
La siguiente exposición «100 Años de Educado Chillida con la Colección Telefónica» supuso la vuelta a casa de las obras que en los años 80 adquirió Telefónica y que fue pionera en el campo del coleccionismo corporativo. Por cierto, Chillida y Telefónica comparten centenario. Ambas exposiciones se completaron con visitas didácticas para todo tipo de públicos, conferencias y actividades musicales. El trabajo realizado por todo el equipo de Chillida Leku fue excelente.
No puedo dejar de comentar el acto inaugural que se celebró en el teatro Victoria Eugenia de San Sebastián en colaboración con el Ministerio de Cultura, Gobierno Vasco, Diputación Foral de Gipuzkoa, Ayuntamiento de San Sebastián y Ayuntamiento de Hernani. El acto tuvo lugar el 10 de enero de 2024, exactamente 100 años después del nacimiento de mi padre. Fue un acto gratuito donde se integraron la tecnología y la humanidad, la danza, la filosofía, proyecciones y discursos. Para hacerse una idea, en términos de puesta a disposición del público, las entradas (800) se agotaron en unos minutos.
La víspera recibimos la notificación de la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes a Chillida Leku, lo que supuso un reconocimiento a todas las personas que han contribuido durante más de 40 años al desarrollo de este proyecto vital para nuestros padres.

PAC.- ¿Qué respuesta ha observado por parte del público y las instituciones ante las celebraciones del centenario? ¿Alguna actividad o exposición que haya tenido una acogida especialmente destacada?
Luis Chillida.- Las celebraciones con otras instituciones han sido el eje de la comunicación y han abierto un camino hacia el futuro muy positivo. Sería imposible mencionar alguna en especial, pues todos han sido importantísimos.
PAC.- ¿Qué papel han jugado las colaboraciones con otras instituciones culturales y educativas en la conmemoración del centenario? ¿Alguna alianza que le gustaría resaltar?
Luis Chillida.- Hemos estado atentos a proyectos que nos llegaban y que por su temática veíamos como ese camino hacia las nuevas generaciones. Han sido muchos los proyectos educativos, colaboraciones y homenajes desde el mundo del deporte, como la medalla a los corredores de la Behobia/SS o de homenajes a aita por parte de su equipo la Real Sociedad que jugaron el partido contra el Real Madrid en el Reale Arena con una indumentaria especial inspirada en Chillida. Se ha editado un cómic maravilloso “El Mapa de Chillida” y un largo etc.

PAC.- ¿Qué estrategias ha implementado la Fundación para acercar la obra de Eduardo Chillida a las nuevas generaciones y públicos diversos?
Luis Chillida.- Este año 2025 continuamos con las exposiciones conmemorativas y en este momento se puede visitar la exposición “Poesía es Construcción” en el Centro de Arte Alcobendas y durante el año habrá exposiciones en el Museo Nacional de Escultura en Valladolid, en San Diego (California) y en Zaragoza, Madrid, Ponferrada, Tarragona y algunos más que seguro que apuntan.
Además, en el plano audiovisual y documental se han realizado 2 largometrajes documentales, «Ciento Volando» de Arantxa Aguirre, estrenado en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián – Zinemaldia, y «Poesía y Construcción» del alemán Christophe Goldmann para Canal Arte Francia.
También desde el plano editorial hemos concluido el cuarto y último volumen del catálogo razonado de escultura, una edición especial de «Escritos» cien años (además de llevarlo a euskera y francés), un fotolibro de Jesús Uriarte, el libro de mi hermana Susana «Una vida para el arte» y el libro de Joaquín Montero sobre la construcción o adecuación del caserío Zabalaga junto a mis padres.

PAC.- Tras la culminación del centenario, ¿qué proyectos o iniciativas tiene la Fundación para continuar difundiendo y preservando el legado de Eduardo Chillida?
Luis Chillida.- Para mi realmente es un placer y una gran responsabilidad presidir nuestra fundación pero lo importante son las personas que trabajan para dar visibilidad a este año tan especial, tanto desde mi familia como de todo el equipo de Chillida Leku y a las entidades que nos apoyan.
PAC.- Desde una perspectiva personal, ¿Qué ha significado para usted liderar la Fundación durante este año tan significativo? ¿Algún momento o experiencia que le haya marcado especialmente?
Luis Chillida.- Yo veo a mis padres y su legado como un corredor de fondo y con el tiempo siempre aparecen nuevas perspectivas y visiones de su vida y obra que lo enriquecen.
PAC.- Como hijo de Eduardo Chillida y presidente de la Fundación, ¿Cómo percibe la evolución del reconocimiento de la obra de su padre a lo largo de los años?
Luis Chillida.- El centenario se define como “Lugar de Encuentro”, título de una serie de obras públicas de mi padre. Para él, como solía decir, «lo que es de uno es casi de nadie» y por ello su interés por las obras en lugares públicos, donde pertenecen a todos. Este concepto de lugar, leku en euskera, era básico en este tipo de proyectos, buscaba los lugares para luego tratar de adaptarse a ellos y así ponerlos en valor para todo el mundo que se acercase a ellos.

PAC.- Muchas de las esculturas de Eduardo Chillida están ubicadas en espacios públicos. ¿Qué importancia le daba él a la interacción del público con sus obras en entornos abiertos?
Luis Chillida.- Él se definía como «un árbol con las raíces en su tierra, pero con sus ramas abiertas al mundo». Él era de aquí, pero le interesaban todas las culturas y formas de pensar, pero su relación con su lugar tanto en aspectos de luz, color, la mar, el viento y la forma de ser le hacían sentirse en su lugar.
PAC.- ¿Cómo describiría el proceso creativo de su padre? ¿Tenía algún “ritual” o hábito particular al momento de crear?
Luis Chillida.- Era muy metódico, todos los días iba al estudio a pensar, a meditar y a actuar. Tenía en la planta de arriba el estudio, “la cabeza” y debajo en la planta baja el taller, «las tripas». La conjunción del silencio con la música de Bach arriba y el trabajo físico y ruidoso abajo.
PAC.- Eduardo Chillida siempre destacó la importancia de su familia en su vida y obra. ¿Cómo influyó su madre, Pilar Belzunce, en su proceso creativo y en la consolidación de su carrera artística?
Luis Chillida.- Mi madre fue fundamental y precisamente este año es su centenario. Se conocieron con 15 y 14 años y compartieron un camino por la vida conjunto. Se complementaban perfectamente y cada uno de ellos tenía claro lo que necesitaba el otro. Me resulta imposible imaginar lo que hubieran el uno sin el otro, mi padre siempre nos decía que sin ama hubiera vivido debajo de un puente. En el libro de Susana «Una vida para el arte» se puede ver esa relación.

PAC- ¿Qué lecciones o valores de su padre considera más relevantes en su vida personal y profesional?
Luis Chillida.- La honestidad, la tolerancia, el esfuerzo, el respeto, la densidad, la curiosidad…
PAC- ¿Hay alguna obra de su padre que tenga un significado especial para usted? ¿Por qué?
Luis Chillida.- El “Peine del viento XVII» que es un homenaje a nuestra madre que le regaló mi padre después terminar el «Peine del viento XV» que es la obra pública de San Sebastián. Ese era el lugar de ellos antes de realiza la obra cuando era la punta del tenis.
PAC. ¿Cómo cree que Eduardo Chillida percibiría el panorama del arte contemporáneo actual?
Luis Chillida.- Para mi padre todo arte es contemporáneo cuando se realiza y por lo tanto para él una obra de arte es buena o mala independientemente del momento de su ejecución.

PAC- ¿Qué mensaje cree que Eduardo Chillida transmitiría a los jóvenes artistas que buscan abrirse camino en el mundo del arte?
Luis Chillida.- Que centren su trabajo en lo desconocido y su llamada.
PAC.- Después de un año tan intenso de homenajes y celebraciones, ¿cómo le gustaría que se recordara a Eduardo Chillida dentro de 100 años? ¿Cuál cree que es su mayor legado para las generaciones futuras?
Luis Chillida.- Como un hombre que supo a través de la materia respetándola crear no solo formas sino música y filosofía.
PAC.- Muchas gracias, Luis.
Etiquetas: Eduardo Chillida, Fundación Eduardo Chillida-Pilar Belzunce, Luis Chillida Last modified: 20 marzo, 2025