El fotolibro está de moda. No cabe duda. Si la idea comenzó con las vanguardias históricas, hoy ocupan una posición clave en el mundo de la fotografía contemporánea. A pesar de los avances tecnológicos, está claro que sigue prevaleciendo el gusto por lo impreso. Además, estos libros, no solo son una buena carta de presentación del trabajo de los fotógrafos, sino que en ellos también tiene cabida la experimentación y la creatividad.
El conjunto de imágenes que recogen estos libros -que no hay que confundir con catálogos de exposición- se presentan con un ritmo visual y están abiertas a múltiples lecturas. Algunos artistas, a través de esa sucesión de imágenes pueden relatar hechos complejos, o por el contrario, hay fotógrafos que simplemente se centran en la parte visual y no dicen nada más allá de lo que muestran sus fotografías.
El crítico de arte Ralph Prins se refirió al fotolibro como una forma de arte autónoma, comparable a una escultura, una obra de teatro o una película.
A continuación, os dejo una pequeña selección de fotolibros de artistas de hoy, con los que disfrutar.

Fernando Maselli
Fernando Maselli, Infinito Artificial
Las imágenes de este proyecto giran en torno a la estética de lo sublime; Un trabajo que parte de un viaje en solitario hacia la inmensidad con continuas referencias a la pintura clásica, la literatura, la filosofía y la estética. Lo sublime es una categoría estética presente en cualidades como la inmensidad el infinito, el vacío, la soledad o el silencio, y Maselli se apropia de alguna de estas cualidades para desarrollar su propia investigación sobre lo sublime. Así, para conseguir ese efecto, Maselli pasa varios días haciendo vivac en alta montaña, retratando el mismo macizo montañoso dese varios ángulos, recomponiendo posteriormente en su estudio esas piezas en un paisaje nuevo, imaginado. Así, cada uno de estos montajes son el resultado de la unión de muchas fotografías, logrando mantener uno de los elementos más importantes de lo sublime: la inmensidad.
El fotolibro forma parte de la colección Cuadernos de la Kursala, un proyecto expositivo y editorial de la Universidad de Cádiz y cuenta con el apoyo del Museo Universidad de Navarra y de La Fábrica.
La muestra fotográfica Infinito Artificial pudo verse en la galería Rafael Pérez Hernando en el marco del Festival Off PhotoEspaña 2019.

Pío Cabanillas
Pío Cabanillas, Gea.
Kenia, Vietnam, Groenlandia, el Everest o El Gran Cañón, son algunos de los lugares que Pío Cabanillas recoge en este fotolibro. No hay que tratar de identificarlas (en muchas de ellas es imposible) pues están realizadas con un encuadre más cerrado de lo habitual -para este tipo de fotografía de paisaje-; La ausencia de escala y la descontextualización permite que los distintos elementos de la naturaleza (agua, cielo, arena, minerales…) se transformen en curiosas geometrías, otorgando a las imágenes una identidad propia, más allá de los lugares que representan.
El fotolibro, que lleva por título Gea en alusión a la mitología griega, concretamente a la diosa Tierra (ya ha quedado claro que ésta es la protagonista), presenta 120 fotografías divididas en tres capítulos: Estructura, Forma y Texturas. En ellas, Cabanillas nos descubre nuevas sensaciones a través de las sombras, los colores y las texturas. Su objetivo es aportar un nuevo significado y una belleza diferente.
El fotolibro ha sido editado por La Fábrica, y en cuanto a las obras que forman parte de Gea, muchas han podido verse en exposiciones, de manera individual y colectiva, como en la recién finalizada «El color del frío» -con la artista Cova Ríos- en la galería de arte Aina Nowack / AAC, quien además lo representó en la pasada edición de la feria de arte contemporáneo Estampa.

Ruth Montiel Arias
Ruth Montiel Arias, Bestiae
El fotolibro Bestiae, propone un ensayo donde se analiza la dominación masculina sobre el animal, y cómo ésta se relaciona a través del género, el arte, la guerra y la enfermedad. Para la realización de Bestiae, Ruth Montiel Arias ha acompañado durante dos años a grupos de cazadores en numerosas batidas (modalidades de caza), así como a cazadores que van por libre. Así ha podido vivir, comprobar y hablar con los protagonistas, y ser testigo en primera línea de los mecanismos legales e ilegales que utilizan, y así recabar el material necesario para conformar el fotolibro.
Ruth Montiel Arias ha lanzado una campaña de micromecenazgo, a través de Verkami, para la publicación del fotolibro Bestiae.

Danilo di Rossi
Danilo De Rossi, Materia oscura
Materia Oscura presenta una proyección del futuro de la humanidad como especie dominante en el orden natural de las cosas. Inspirado en un gabinete de curiosidades imaginario, los diferentes seres, objetos, escenas y arquitecturas que lo componen, retratan la transición entre un mundo dominado por la naturaleza (y donde el hombre es el principal protagonista) hacia una Nueva Era, tecnológica y abstracta, cuya comprensión se nos escapa. En Materia Oscura, De Rossi nos ofrece un texto lleno de signos y revelaciones, espacios que entrecruzan pasado, presente y futuro para presentar una transfiguración de nuestra especie a través de un viaje que explora los cambios jerárquicos en la historia de la humanidad. Es, en definitiva, un libro que se convierte en un dispositivo de tiempo y espacio, donde se invita a los espectadores a crear asociaciones, encontrar semánticas de continuidad, de pertenencia o similitud y así establecer su propia cartografía, su propia reflexión sobre el misterio de estar vivo.
Materia oscura fue preseleccionado en Kassel Dummy Award 2019.

Mar Sáez
Mar Sáez, Vera y Victoria
El proyecto Vera y Victoria, que da vida a este fotolibro, presenta una historia, la de Vera y Victoria, dos jóvenes de 26 y 22 años que tienen sus sueños, anhelos, miedos e ilusiones. Mar Sáez comenzó este proyecto en 2012 como un diario visual y, tras cada encuentro con ellas, una nueva página se escribe. Se trata de un retrato íntimo de esta joven pareja y de la riqueza de su relación.
Vera y Victoria son dos jóvenes que se conocieron hace más de dos años y se enamoraron. Comparten un proyecto de vida común e ignoran los prejuicios de otras personas. Sencillamente son dos mujeres que se aman. Se complementan, se atraen y se comprenden. Caminan juntas en la misma dirección y, paralelamente, conservan su propio espacio. Vera es vegetariana, está terminando Filología Clásica y le fascinan los animales. Se siente mujer desde la infancia, pero hasta los 18 años no se lo confesó a su familia. Desde entonces, dejó de llamarse Bernardo y ese niño desapareció de su vida. Es activista y se siente orgullosa de su cuerpo. No tiene intención de someterse a ninguna cirugía. Defiende que la identidad sexual está en la cabeza de cada persona y que la reasignación genital es una decisión personal e individual. Victoria alterna trabajos temporales como camarera. Es un torrente de vitalidad y adora que su pareja le sorprenda y le robe besos cuando menos lo espera.
En cuanto al texto del libro es de la escritora Lara Moreno, autora de “Por si se va la luz” (Editorial Lumen, 2013).
En la galería Pilar Serra (Madrid) pudimos ver una exposición sobre Vera y Victoria.
Etiquetas: Bestiae, Danilo De Rossi, Fernando Maselli, Gea, Infinito artificial, Mar Sáez, Materia Oscura, Pío Cabanillas, Ruth Montiel Arias, Vera y Victoria Last modified: 6 abril, 2020