Las instalaciones del artista mexicano Damián Ortega son las protagonistas de la exposición “El cohete y el abismo” que actualmente puede visitarse en el Palacio de Cristal del Parque del Retiro de Madrid. El proyecto que ha desarrollado específicamente para el espacio explora situaciones determinadas como punto de partida para establecer un discurso critico sobre las cuestiones estéticas, económicas y políticas actuales.
La dicotomía entre la ascensión y la caída son actores principales de estas instalaciones en las que se hace alusión a la historia de la arquitectura y la ingeniería moderna.
Torre Latinoamericana, instalación de Damián Ortega
Al visualizar la instalación puede reconocerse la silueta del Empire State, pero realmente se trata de Torre Latino, uno de los edificios mas altos de Ciudad de México. El edificio construido entre 1949 y 1956 por Augusto H. Álvarez está inspirado en el edificio neoyorquino.
Para la instalación Damián Ortega convierte la torre en un péndulo, invertido y colgado de un cable de acero, que se convierte en un gran reloj de arena que dibuja sobre el suelo su movimiento oscilante.
El proceso de recoger la arena y de volver a llenar el receptáculo forma parte del proyecto y recuerda la labor de Sísifo, cuyo castigo le obligaba a empujar una gran piedra una y otra vez.
Monumento, instalación de Damián Ortega
Esta instalación representa el hundimiento del Titanic, mostrándolo como una escultura blanda de lona, de trece metros, sobre la que Ortega ha dibujado el famoso buque con lápiz de cera y tinta de plotter.
El navío se precipita sobre el suelo, en un gesto detenido. De esta manera pone en cuestión su condición de símbolo y monumento, y se hace eco de la ironía crítica con la cual la escultura de Claes Oldenburg ha redefinido las posibilidades del monumento en nuestro tiempo.
Los pensamientos de Yamasaki, instalación de Damián Ortega
En esta instalación encontramos numerosos elementos serigrafiados con imágenes y textos que el artista ha encontrado en su investigación sobre el proyecto urbanístico Pruitt-Igoe, así como objetos que aluden a la memoria de aquellos que habitaron el complejo de edificios del arquitecto Minoru Yamasaki, también autor de las torres del World Trade Center en Nueva York.
Aclamado como uno de los proyectos urbanísticos de vivienda pública más relevantes de la posguerra en Estados Unidos, Pruitt-Igoe se construyó en un momento de optimismo económico, revelándose, sin embargo, como una gran decepción por su rápida decadencia: en los años setenta, sus treinta y tres edificios fueron demolidos por decisión del gobierno federal, convirtiéndose en paradigma del fracaso de la arquitectura moderna.
La propuesta de Damián Ortega es una ficción basada en este acontecimiento. El artista toma algunas frases de fuentes históricas para elaborar una narrativa que fabula la reacción del arquitecto Minoru Yamasaki ante la destrucción de sus edificios.
La pieza es un experimento del diálogo que se establece entre textos, en los que son reconocibles algunas expresiones de Gilles Lipovetsky autor de La era del vacío (1983), y objetos adquiridos en mercados de segunda mano. El artista intenta recrear con materiales reciclados el glamur de los anuncios publicitarios de la época, contrastando la seducción del consumo con la caída en desuso de los objetos por el inexorable pasar del tiempo.
Artista: Damián Ortega
Fechas: Hasta el 2 de octubre de 2016
Lugar: Museo Reina Sofía – Palacio de Cristal, Madrid