La galería Pilar Serra acoge la exposición «Kanzel» de la artista Paula Anta, una reflexión sobre la soledad, la vida, la muerte, la belleza y la violencia.
La palabra que da título a la muestra Kanzel significa caseta de aguardo, en alemán, casetas construidas para la caza, comparables a una cámara oscura, una ventana desde la que observar, esperar, mirar; suelen estar situadas en función de los elementos de la naturaleza que la rodean, se tienen en cuenta el recorrido de los animales, sus escondites, sus camino, sus lugares de comida, de sueño, de descanso y también la densidad de los árboles, el fluir del viento, los ríos, los valles…
La artista hizo un recorrido metódico de todas las casetas ubicadas en el paisaje, observándolas desde fuera, pasando tiempo en el interior, ante un paisaje poderoso, bello, silencioso, en una soledad que propicia el encuentro con nosotros mismos, y nos lleva a una reflexión sobre la vida y la muerte desde una posición de profundo rechazo al maltrato que supone la caza que en nada contribuye a la conservación ni a la protección del medio ambiente, ni es una forma válida de selección animal.
Paula Anta comenta: “ Quizá la imagen fotográfica nos acerque con más facilidad a la identificación de la apariencia de las cosas, aunque nunca hayamos habitado esos lugares. Hoy en día es un lenguaje más cercano a nosotros pese a que no sepamos abarcar la complejidad de su naturaleza. Por eso es importante la labor del artista. El arte tiene la función de sensibilizar pero al mismo tiempo es un acto social por el mero hecho de ser algo compartido. Y en ese compartir, nos adentramos en todas las opciones vinculadas a la observación y al ser interior de cada artista. Caminamos por un universo que proviene de un vínculo hacia lo interior y cuando nos identificamos, cuando durante un segundo de percepción directa nos relacionamos con un todo, simplemente nos damos cuenta y “vemos” más allá.
Paula Anta
Paula Anta es una artista de profunda sensibilidad que suele expresarse a través de la fotografía, fotografías de paisajes en los que interviene creando un vínculo entre lo natural y lo artificial, una alteración del paisaje muy sutil que parte de materiales naturales: piedra, arena, agua, polvo, pigmentos naturales o en algunos casos elementos como plástico, pvc, aerosoles que contrastan con el paisaje o con una naturaleza cada vez más desnaturalizada. Leyendo sus reflexiones sobre su proceso creativo podemos desentrañar muchas de sus claves: “En relación a mi experiencia, he visto que necesito vincularme con el paisaje para crear aunque cada proyecto tenga una génesis distinta. En la naturaleza uno conecta con el origen, en ella podemos observar con calma. Es un lugar al que pertenecemos y es esencial. En el paisaje no hay distracciones. Ese lugar esencial me interesa, me atrae. Pero también me atrae su relación o su vínculo con su lado opuesto, con lo ficticio, con lo artificioso, con la creación artificial de la que es capaz el ser humano. Creo que la capacidad que tiene el ser humano para reproducir artificialmente lo natural es una habilidad y esta habilidad también está vinculada a la imaginación.” (Paula Anta)
Fechas: Hasta el 26 de enero de 2018
Lugar: Galería Pilar Serra, Madrid