Los plásticos han tenido una influencia significativa en lo industrial, el ámbito doméstico y cultural en los siglos XX y XXI. Desde su implantación comercial la industria ha producido una gran variedad de productos que han sido incorporados a la producción artística tanto por sus cualidades como por su valor simbólico. De modo que la producción artística en la que se encuentran estos materiales va aumentando, y con ella nuevos deterioros.
La industria del plástico ha producido sobre todo materiales tridimensionales de diferentes colores que puede que sea la primera imagen que nos viene a la mente cuando pensamos en este tipo de objetos. Pero los polímeros sintéticos se han desarrollado de formas muy diferentes: adhesivos, barnices y técnicas artísticas. Además, muchos de los productos utilizados en restauración son también polímeros sintéticos.
Estos materiales tienen una vida corta en comparación con otros más tradicionales que se encuentra en los museos, en un periodo comprendido entre los 5 y los 35 años de exhibición comienzan a deteriorarse de forma muy notoria. El interés por la conservación y el conocimiento de los mecanismos de deterioro de los materiales plásticos es, en realidad, relativamente reciente. Las primeras investigaciones en torno a este tema surgen a partir de los años 90. Es por ello que existe poca información en lo que se refiere a su utilización en el arte. A pesar de ello, se trata de un tipo de material que abunda en la colecciones, por lo que un mejor conocimiento resulta importante.
Los plásticos sufren múltiples deterioros asociados a procesos de fotodegradación, oxidación, degradación térmica, hidrólisis y biodegradación. Algunas de las degradaciones más habituales se deben a derivados del propio material, que además de ser irreversibles terminan por dañar físicamente el propio plástico o acelerar otros procesos de degradación existentes. La conservación de plásticos es uno de los retos más complicados en el campo de la conservación y restauración de obras de arte. Por ello, las técnicas preventivas para retardar su deterioro pueden ser consideradas como la mejor aproximación a su conservación.
Muchos de los objetos y obras de arte que se dejarán a las futuras generaciones serán en gran medida plásticos, por lo que los conservadores y restauradores deben estar al tanto de los nuevos desafíos que estos materiales plantean, conociendo su naturaleza y adecuando las estrategias de Conservación y Restauración a su problemática específica
Imagen: Le cerveau éléctronique (Acumulation de machines) (El cerebro electrónico [Acumulación de máquinas]) + Arman (Armand Pierre Fernández). Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.
Etiquetas: Conservación Last modified: 24 noviembre, 2014
Soy acuarelista y busco información a cerca del plástico de las fundas que vienen en carpetas o el de envasar al vacío. ¿Es recomendable conservar en ellos las acuarelas o afecta al pH del papel? ¿Envasar las al vacío es buena o mala idea?¿ Es mejor el barniz? ¿Cual es menos perjudicial?
Si pudieran aconsejarme sería estupendo,
Gracias.