Desde el pasado 27 de marzo y hasta el 19 de abril la sala de arte Murillo, situada en la capital del Principado de Asturias, muestra un conjunto de 30 acuarelas realizadas por el pintor Francisco Castro, cuya temática se centra en torno a un paisaje a veces inhóspito, a veces humanamente vacío.
Este autor natural de Montilla, pero afincado en Madrid, cursó estudios de Bellas Artes en la Universidad Complutense, y ha trabajado en diversas actividades para dedicarse de lleno a la pintura. Se define a sí mismo como un pintor figurativista que practica un realismo atmosférico. Busca un contacto profundo con el paisaje con el fin de aprender su esencia. El resultado de sus pinceladas alejadas de la acuarela tradicional, es un elogio del vacío, del misterio que eso conlleva, una colección de paisajes deshabitados que causan una profunda conmoción en el espectador, consciente por un instante de la soledad que toda esa ausencia representa.
Una de las obras expuestas, clasificada entre sus “insinuaciones en verdes”, obtuvo la «Medalla de Honor» en el Premio BMW de Pintura en 2012, uno de los premios más prestigiosos en el panorama creativo nacional. Es una obra de gran formato, algo poco usual en la acuarela, y representa un paisaje nevado dominado por las tonalidades verdes.
Une el color y la atmósfera a la síntesis del motivo, aplicando luego arquetipos contemporáneos. Como él mismo dice “la acuarela es un viaje en el cuál descubres nuevos misterios”.
Etiquetas: Francisco Castro, Galería Murillo Last modified: 3 septiembre, 2014