La exposición ‘X, Y, Z’ de Ignacio Uriarte protagoniza la decimosexta edición del programa Conexiones, puesto en marcha por Museo ABC y Fundación Banco Santander para contribuir al desarrollo y la difusión del dibujo contemporáneo. Después de más de una década exponiendo en los principales museos y centros culturales del mundo, el artista español nacido en Alemania regresa a nuestro país con una exposición inédita en la que vuelve a profundizar en una de sus principales líneas de trabajo: la reflexión sobre la experiencia laboral y el quehacer cotidiano.
Partiendo de materiales cotidianos (fotocopias, típex, impresoras o máquinas de escribir) y técnicas como el dibujo, la instalación o el arte sonoro, la muestra reúne un conjunto de piezas de naturaleza abstracta, conceptual y minimalista que pretenden explicar varios de los patrones, formas y geometrías empleados en el estudio de las matemáticas.
El dibujo ha sido siempre la clave fundamental en todo el trabajo del artista Ignacio Uriarte (Krefeld, 1972). La concisión, inmediatez y claridad asociados tradicionalmente a esta disciplina son una vez más en su exposición ‘X, Y, Z’ el punto de partida para adentrarnos en el complejo universo formal del artista, quien a menudo transciende en sus obras los habituales registros gráficos sobre el papel para ir al encuentro de otros soportes como la instalación o la pieza sonora.
Definida por el propio artista como “arte de oficina”, su obra se caracteriza por el empleo de medios cotidianos y rudimentarios, como folios, fotocopias, bolígrafos, lápices, típex, impresoras, máquinas de escribir…, materiales que utiliza además para hablar de la repetición, los sistemas ordenados, la monotonía y los gestos rutinarios que tanto le interesan.
En efecto, fue una vez finalizada su licenciatura en Administración de Empresas cuando Uriarte decide trasladar al campo del arte –con sutileza y discreta ironía–, su penetrante análisis del trabajo estandarizado y de los sistemas de rentabilización del tiempo y de la producción. Y lo hará a través de un lenguaje que combina sus dos grandes referentes: el minimalismo y el arte conceptual clásico de artistas como Liam Gillick o Jonathan Monk. De este modo, sus dibujos se convierten en auténticas máquinas de sumar gestos repetidos hasta la saciedad y de acumular minutos de trabajo y compromiso, que en la experiencia del arte cobran un sentido nuevo y sorprendente.
Las creaciones de Uriarte son piezas impecables, en las que parece que apenas ocurre nada, a priori anodinas, pero que tras unos instantes de contemplación se revelan como prodigiosos ejemplos de habilidad, paciencia y precisión, e incluso de elegancia desde su estricta economía de medios. Lo que en principio parece un acabado industrial termina por ser algo hecho a mano de manera tan precisa y trabajosa que cuesta creerlo. En su trabajo, un sinfín de líneas rectas, más o menos gruesas, puntos o arabescos componen juntos una elaborada textura visual, dando lugar a sorprendentes tramas, y hasta efectos de moaré, transparencias, volúmenes y sombras que terminan por seducir al ojo atento mientras la mente atiende a los finos detalles compositivos donde todo está medido hasta el milímetro.
A esta exactitud mecánica –y matemática– hace referencia el título de la exposición: ‘X, Y, X’; los tres ejes en los sistemas de representación espacial (la matriz tridimensional, el sistema axonométrico de perspectiva), y al nombre convencional de las incógnitas en ecuaciones y formulación matemática. Por otro lado, las propias formas de esas tres letras reproducen los esquemas básicos que organizan formalmente los dibujos que Uriarte ha realizado para el programa Conexiones: simetrías, zigzags, dobleces, cruzamientos, pliegues en espiga, flechas…
Como punto de partida para realizar este trabajo inédito, el artista ha tomado como referencia dos piezas; una de la Colección Banco Santander y otra de la Colección ABC, con el fin de entablar un diálogo entre ambas y sirviendo de inspiración al conjunto expositivo. De la primera, la obra elegida es Pintura blanca (1970), del pintor Gerardo Rueda; mientras que de la Colección ABC se ha decantado por la pieza titulada Aguinaldos, firmada por el ilustrador y humorista gráfico Mecachis (seudónimo de Eduardo Sáenz Hermúa), publicada por el suplemento Blanco y Negro en 1894.
Uriarte ha llevado a cabo una inteligente lectura formal de su sintaxis, descomponiendo sus formas estructurales, y proponiendo un análisis de ambas y de lo que tienen en común desde su dibujo abstracto, lineal, geométrico y radicalmente reduccionista.
Los efectos de bajorrelieve que se imponen en el Rueda, y el zigzag que organiza una perspectiva en la ilustración del aguinaldo, sirven de leitmotiv de la exposición. Los dibujos de Uriarte, organizados en ocasiones en forma de serie, parafrasean distintos elementos, las líneas de composición o la geometría tanto evidente como oculta de ambas piezas, y nos propone un cruce de ambas en su propia obra.
Junto a los dibujos, realizados en estricto negro sobre blanco, destaca una pieza sonora realizada a partir del ritmo producido por las teclas de seis modelos distintos de máquinas de escribir siguiendo una estricta partitura, así como un par de instalaciones llevadas a cabo con simples folios en blanco.
En estas últimas, las hojas de papel, milimétricamente plegadas, recubren la pared dibujándola únicamente con el ritmo de sus sombras. El efecto, sutil pero contundente, consigue desconcertar al espectador, quien en un primer contacto no sabe si se encuentra frente a un mosaico cerámico, un evanescente dibujo en la pared, un relieve o un esgrafiado.
Fechas: Del 20 de diciembre de 2018 al 10 de marzo de 2019
Lugar: Museo ABC, Madrid